Por tercera vez en su historia Colombia llevó a cabo una expedición oficial a la Península Antártica, apoyada por la Marina, la Fuerza Aérea y varias universidades e instituciones nacionales e internacionales.
Es una iniciativa de país, para investigar científicamente el cambio climático, la evolución del clima, la biodiversidad de organismos antárticos, las adaptaciones al medio antártico, la valoración de recursos antárticos así como el relacionamiento entre Suramérica y Antártida; con injerencia en el desarrollo mundial, regional y nacional.
No fue una expedición aislada y sin trasfondo. Se trató de dar continuidad a un Programa Antártico Colombiano que se va solidificando con el paso de los años, a través de visitas periódicas para hacer ciencia y hacer presencia geopolítica en ese continente.

La Antártida es un lugar extraordinario. Es un vasto desierto de hielo que ha atraído exploradores de todo el mundo durante siglos, y es el único lugar del planeta donde los países trabajan juntos con el objetivo de preservar su inmenso valor científico y geopolítico para el bien común, bajo un Tratado firmado en 1959 (un logro extraordinario teniendo en cuenta que se firmó en plena Guerra Fría).

Ahora bien, ¿hay razones para que Colombia deba hacer presencia en la Antártida?
Varias e importantes. Tanto, que no podemos darnos el lujo de esperar mucho más. ¿Qué se nos perdió allá? Por ahora nada en concreto, pero si no nos apersonamos ahora, podríamos perder mucho en el futuro. Sería algo así como no tener acceso al mar, en el pasado. O al espacio, en el futuro. ¿No tiene el país necesidades más urgentes? Si las tiene -siempre las habrá- pero la visión a largo plazo de esta estrategia podría justamente ayudar a allanar esas necesidades, que en el futuro serán mayores.
Si Colombia está tan lejos, ¿qué derecho puede tener para explorar allá abajo?

Los mismos derechos que tienen todas las naciones del mundo, porque el Continente Blanco es como la Luna: no le pertenece a nadie, y nos pertenece a todos.
No solo eso, sino que representa la oportunidad de cooperar científicamente con países con los que bajo otras circunstancias las relaciones no serían las mejores. Algo así como lo que sucede en el espacio. Cuenta la periodista Angela Swafford: "Hace unos años, durante mi primera expedición antártica, vi poner en práctica esa cooperación, cuando cinco naciones se unieron para hacer una cadena de rescate usando tres buques, un helicóptero y un avión, con el fin de salvarle la vida a un pescador que había sufrido un grave accidente a bordo de un buque ruso."