Con un rumbo de 203 grados y a una velocidad de 13 nudos, el Buque ARC “20 de Julio” cruza la línea de Ecuador, el meridiano cero (0) es atravesado por los expedicionarios que sin importar las difíciles condiciones del mar, poco a poco se van acercando al mundo de hielo.
Como es tradición de todo bravo lobo de mar que cruza estas líneas marítimas y conservando las tradiciones navales el Capitán de Navío Jorge Espinel, Comandante del Buque autoriza recitar la carta al Dios de las profundidades del mar.

Carta de su Majestad el Rey Neptuno


“Un año más estoy enojado por la osadía de algunos neófitos que intentan cruzar el Ecuador de mis mares sin ser bautizados, sin pagar tributo y sin rendir pleitesía. Debería descargar sobre ellos toda mi furia, pero en lugar de ello voy a dar muestra de mi benevolencia y por eso anuncio que el próximo día 24 de Diciembre a las 0900R de la mañana, tomaré el mando de mi querida nave, con el beneplácito de mi viejo amigo el Capitán de navío Jorge Espinel, para que todos aquellos neófitos que voluntariamente pasen unas pruebas puedan ser bautizados y así poder proseguir la travesía y aplacar mi terrible ira y obtener mi gracia, todo ello acompañados por mis ninfas, verdugos y negros, y de ricos sabrosos manjares.”
El anuncio está hecho y muchos serán los expedicionarios nuevos que siguiendo las tradiciones navales y respetando al Dios del Mar para no sentir su furia, cumplirán los retos y pruebas que les imponen para ser bautizados, por tener la osadía de navegar los fuertes mares del Pacifico Sur.